La del árbol

Podíamos sacarlo. Era lo más rápido y lo más barato, y nadie se hubiera enterado. En vez de eso corrimos el patio hacia el fondo, recortamos la losa y quebramos el muro para que el tronco pase.
El resultado es que a las tres de la tarde de enero el patio tiene sombra propia. La casa no necesita un toldo, un parasol ni un aire acondicionado prendido todo el día. Ya lo tenía el terreno.
En el plano municipal esta unidad figura, textualmente, como la unidad con árboles. Nos gusta que haya quedado escrito así.








Fotos de septiembre de 2023, sin amoblar.

El terreno se angosta hacia el fondo. En lugar de pelearlo, la planta se estiró: cochera y quincho al frente, estar y cocina en el medio, las tres habitaciones alineadas sobre el pasillo. Todo el largo se ilumina desde el patio.
La calle es cerrada, así que el movimiento es el de los que viven acá y nada más. Alrededor hay árboles grandes.
El centro de salud de Villa Elisa queda a cinco minutos y el Acceso Sur a pocas cuadras. Asunción está a veinticinco minutos por Fernando de la Mora o por Madame Lynch. Colegios, supermercados y bancos, todo cerca, en una zona que se revaloriza rápidamente.